El Xokas responde a la polémica y Burger King corta la colaboración
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La última polémica de El Xokas ya tiene respuesta en forma de vídeo, y no precisamente de esas que buscan apagar el fuego con un vaso de agua. El streamer ha salido a defenderse después de que Burger King pusiera fin a la colaboración publicitaria que mantenía con él, una ruptura que se produjo a raíz de los comentarios que han alimentado el ruido en torno a su nombre durante las últimas horas.
En su intervención, Xokas intenta ordenar la historia a su manera y dejar claro que, según su versión, lo ocurrido se ha exagerado y sacado de contexto. Uno de los puntos que más debate ha generado son sus palabras sobre Ester Expósito. El creador sostiene que no se trató de un comunicado ni de una declaración formal, sino de un comentario informal lanzado en un directo. Con esa matización, intenta rebajar el peso de lo dicho y encuadrarlo dentro del tono habitual de sus emisiones en vivo.
El streamer también niega que esas palabras deban interpretarse como una prueba de que busca una pareja “sumisa” o “florero”. Esa idea, según el texto, le fue atribuida después por varias creadoras de contenido feministas, a las que Xokas señala como críticas en el centro de la discusión. Conviene subrayarlo: esa acusación aparece atribuida a esas voces y no consta en la información aportada una verificación independiente que la respalde. Aun así, el enfrentamiento ya está servido, y el vídeo del streamer no parece diseñado para bajar el volumen precisamente.
Otro de los focos de la polémica está en el comentario que acabó desencadenando la ruptura con Burger King. Xokas había presumido de ganar con la marca más de lo que, según dijo, “tus padres” ganarían en 20 años. Ahora, él lo enmarca como una broma habitual con un espectador conocido de su chat y asegura que fue sacado de contexto. Esa es, al menos, la explicación que ofrece para desactivar la lectura más incómoda de la frase y presentarla como un chascarrillo de directo, no como una declaración calculada.
Según el propio relato de Xokas, la decisión de poner fin a la colaboración con Burger King no se produjo en un clima de ruptura dramática, sino de forma conjunta y en buenos términos. El streamer afirma que hubo 24 horas de conversaciones antes de cerrar el capítulo. De nuevo, se trata de su versión de los hechos, tal y como recoge el texto, y no de una reconstrucción independiente de la negociación o de los motivos exactos que llevaron a la marca a cortar la relación publicitaria.
Pero el vídeo no se queda en la defensa de su postura. Xokas también contraataca con dureza a quienes le han criticado. En su respuesta, carga contra sus detractores con la etiqueta de “feminismo rancio” y les acusa de tergiversar sus palabras. Es decir, no solo niega la interpretación que se ha hecho de sus comentarios, sino que además pone el foco en la forma en que, a su juicio, se han presentado públicamente. El tono, como era de esperar, no invita a pensar en una tregua inmediata.
En medio de esa ofensiva verbal, el streamer introduce además una afirmación sobre la seguridad de las mujeres y la inmigración “masiva e ilegal”. El texto la presenta como una postura personal de Xokas, pero también deja claro que no aporta datos que la respalden. Es un elemento relevante porque amplía el alcance de la polémica más allá de la colaboración con Burger King y de los comentarios sobre Ester Expósito, llevando el debate a un terreno todavía más sensible y controvertido.
Otro detalle que el streamer quiere dejar claro es que no ha sufrido ninguna pérdida económica por el fin de la colaboración. Ese punto parece importante para él, porque ayuda a construir la idea de que la ruptura con la marca no le ha afectado en el bolsillo y, por tanto, no condiciona su postura pública. En otras palabras: Xokas insiste en que no necesita suavizar el discurso ni ajustar el tono para proteger sus ingresos.
Y ahí está, precisamente, una de las claves de su mensaje: asegura que su estilo seguirá siendo el mismo. Directo, sin filtros y deliberadamente provocador, según el retrato que hace de sí mismo. Además, afirma que no está dispuesto a moderar su discurso pese a la polémica. No hay señales, por tanto, de que vaya a cambiar de registro para evitar nuevos choques con marcas, críticos o espectadores. Si alguien esperaba una versión más doméstica del streamer, el vídeo deja bastante claro que no va por ahí.
La secuencia completa explica por qué el asunto se ha convertido en tendencia. Hay una colaboración publicitaria que termina, un vídeo de respuesta, comentarios sobre Ester Expósito, una frase sobre ingresos con Burger King reinterpretada como broma fuera de contexto, críticas de creadoras de contenido feministas y una réplica del streamer en la que mezcla defensa, ataque y reafirmación de su personaje público. Todo ello, además, con una nueva capa de controversia al introducir una afirmación sobre inmigración y seguridad de las mujeres sin aportar datos en el texto.
En resumen, El Xokas ha decidido no solo contestar a la polémica, sino también elevarla. Defiende que no hubo mala intención en sus comentarios, sostiene que la ruptura con Burger King fue amistosa y conjunta, rechaza las acusaciones que le han lanzado y deja claro que no piensa rebajar el volumen. Y, visto el tono de su vídeo, la historia difícilmente se quedará aquí.

