Llados desata polémica por su vídeo sobre el eclipse
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El eclipse solar del 12 de agosto dejó imágenes, conversación y también bastante ruido en redes. Y, cómo no, entre los momentos más comentados del día ha acabado colándose un vídeo de Llados que ya circula con fuerza y que ha encendido la polémica por el tono con el que se dirige a quienes siguieron el fenómeno con gafas de cartón o caseras.
Según el texto que acompaña al clip recogido por la cuenta de X Terreno Viral (@terrenoviral), Llados carga directamente contra las personas que no usaron gafas homologadas y las llama “brokies”, un término que el propio texto explica como una forma de referirse a “la gente sin recursos, en la jerga de internet”. A partir de ahí, el vídeo entra de lleno en un terreno que ha dado mucho que hablar: burlas, reproches y una forma de expresarse que, según usuarios en redes, resulta clasista.
En el fragmento difundido, Llados no se limita a señalar a quienes vieron el eclipse con gafas caseras. También, siempre según el texto, les acusa de “no tener otra cosa que hacer” y de “quedar como auténticos ineptos” por haber recurrido a ese tipo de protección. La idea que transmite, de manera claramente despectiva, es que esas personas deberían preocuparse más por su situación económica que por mirar el eclipse. Incluso remata con una referencia a los números de la cuenta bancaria, en tono de burla, para reforzar esa comparación.
La escena llega en un momento especialmente sensible para el tema. El eclipse del 12 de agosto ha sido descrito en el texto como un “fenómeno astronómico histórico en España” y como uno de los grandes acontecimientos del verano en el país. Y no es una exageración que se haya movido muchísimo: hubo avalanchas en tiendas para conseguir gafas homologadas, precisamente por la necesidad de proteger la vista ante un evento que despertó una expectación enorme.
Además, el contexto no se quedó en la simple fiebre por observar el cielo. El mismo texto señala que más de 500 personas fueron atendidas por dolencias oculares tras el fenómeno, según datos recogidos por varias comunidades autónomas. No se detallan cuáles ni la metodología de esos registros, así que conviene ceñirse a lo que se indica: hubo atención sanitaria por problemas en los ojos en un momento en el que la alerta por el uso de gafas adecuadas ya estaba muy presente.
Con ese escenario de fondo, el vídeo de Llados ha encontrado el combustible perfecto para despegar en redes. Por un lado, porque toca una conversación muy reciente y muy visible. Por otro, porque el mensaje se presta a la reacción inmediata: quienes lo comparten lo hacen para criticar el tono, mientras otros lo comentan precisamente por el choque que produce ver una burla dirigida a quienes optaron por una solución casera para mirar el eclipse. El resultado es el de siempre cuando internet huele polémica: el clip se multiplica, se comenta y se convierte en tema del día.
El texto que acompaña al vídeo insiste en que, en medio de todo el revuelo por el eclipse, no ha faltado la parte de polémica protagonizada por creadores de contenido. Y aquí Llados entra de lleno en esa lista de momentos más comentados. No tanto por aportar información nueva sobre el fenómeno, sino por la manera en que convierte una situación ya delicada en un mensaje de superioridad económica que ha terminado por irritar a parte de la audiencia.
También hay que tener en cuenta que la conversación alrededor del eclipse ya venía cargada. El uso de gafas homologadas se convirtió en una preocupación central y, según el texto, eso generó incluso avalanchas en tiendas para hacerse con ellas. En ese clima, cualquier comentario sobre quién vio el eclipse con qué tipo de protección iba a tener recorrido. Si encima el comentario llega en forma de desprecio, el efecto viral está servido.
La reacción de usuarios en redes, siempre según el texto, apunta al “tono clasista” del vídeo. Esa valoración no se presenta como un hecho objetivo del medio, sino como una lectura de quienes lo comentan. Y es importante mantener esa distinción: lo verificable es que el vídeo existe, que se está difundiendo y que ha generado polémica. La interpretación sobre su tono pertenece a la conversación social que ha provocado.
En resumen, el caso mezcla tres ingredientes que suelen funcionar muy bien en redes: un evento masivo y reciente, un problema real de salud visual en torno al eclipse y un creador de contenido lanzando un mensaje que muchos están leyendo como burla hacia quienes no pudieron o no quisieron comprar gafas homologadas. Con ese cóctel, era cuestión de tiempo que el vídeo de Llados acabara instalado en la lista de temas más comentados del día.
Por ahora, lo que queda claro es que el eclipse del 12 de agosto no solo dejó imágenes del cielo y colas en tiendas, sino también una nueva polémica digital que sigue alimentando la conversación. Y, como suele pasar en estos casos, el clip no ha pasado desapercibido: ha corrido rápido, ha generado reacción y ha vuelto a poner en primer plano el eterno choque entre espectáculo, comentario viral y crítica en redes.

