Spreen estalla tras Dedsafío 4 y apunta a Lonche y SoyPan
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El cierre de Dedsafío 4 no trajo precisamente paz. Al contrario: el nombre de Spreen quedó en el centro de una nueva tormenta después de que el streamer argentino hiciera un directo para contar su versión de lo vivido durante el evento de Minecraft organizado por El Ded. Y lo que relató, según su propio testimonio, no fue una simple discusión entre creadores ni un cruce de juego más, sino una serie de episodios que él describe como acoso fuera del entorno del evento.
De acuerdo con lo que explicó Spreen, días antes ya había pasado por un antecedente incómodo: un baneo de una hora por una presunta trampa. Ese episodio, según él mismo había avisado, sería abordado cuando terminara el evento. Y así fue. Una vez concluido Dedsafío 4, el streamer decidió hablar y dejó claro, siempre según su relato, que esta sería su última participación en el formato.
La parte más delicada de su directo llegó cuando Spreen acusó a Lonche y SoyPan de haber impulsado una campaña de acoso contra su equipo fuera del juego. Según describió, esa supuesta presión no se habría quedado en bromas o rivalidades propias del streaming, sino que habría escalado a acciones mucho más serias. Entre lo que contó, mencionó que les enviaban mariachis y repartidores a domicilio, además de la difusión de datos personales. Incluso, según su versión, esa información habría sido mostrada en transmisión en vivo.
El streamer también afirmó que llegaron a presentarse policías armados como respuesta a denuncias falsas de robo. Todo ello forma parte de la versión que él expuso en directo, donde insistió en que hubo un clima hostil sostenido hacia su equipo. Además, señaló que circularon publicaciones en Facebook con acusaciones contra ellos, aunque él negó de forma rotunda esas acusaciones. En otras palabras: Spreen no solo puso el foco en una disputa dentro del evento, sino en lo que, según dice, ocurrió alrededor del mismo y fuera de la pantalla.
Pero la cosa no se quedó ahí. Spreen también cargó contra El Ded, a quien reprochó no haber intervenido para frenar la situación. Según su relato, el organizador los habría dejado desprotegidos y, además, él percibe un supuesto trato de favor hacia Lonche y Westcol. Por eso, siempre según lo que afirmó en su directo, no volverá a próximas ediciones del evento. Esa decisión, de confirmarse, supone un corte total con el formato que acababa de cerrar una nueva edición.
En paralelo, empezó a circular una respuesta atribuida a El Ded que, según el texto, habría servido para marcar distancias con el conflicto. Esa contestación, difundida en redes, sostiene que Spreen no es su amigo y que no entiende su posición. También reconoce su amistad con Lonche y Westcol, aunque niega haberlos favorecido. La idea que transmite esa supuesta respuesta es que su única intención era que todos se divirtieran jugando, una versión que busca rebajar la lectura de favoritismos que lanzó Spreen.
Conviene subrayarlo: esa contestación aparece descrita como una respuesta que circula en redes, no como una declaración verificada de forma independiente en el material aportado. Aun así, su difusión ayuda a explicar por qué el asunto se ha calentado tanto. Por un lado, un participante del evento denuncia una situación que considera grave; por otro, el organizador se desmarca de la acusación y niega haber tomado partido. Entre medias, los nombres de Lonche, SoyPan y Westcol quedan metidos en una conversación que ya ha saltado del juego al terreno del salseo puro y duro.
Hasta el momento, según el texto, ni Lonche ni SoyPan se han pronunciado públicamente sobre las acusaciones. Ese silencio también alimenta la expectación alrededor del caso, porque deja abiertas muchas preguntas sobre qué ocurrió realmente durante y después de Dedsafío 4. En escenarios así, la falta de respuesta suele convertirse en combustible para que el debate siga creciendo en redes, especialmente cuando las versiones enfrentadas llegan cargadas de acusaciones tan serias.
El contexto, además, no ayuda a enfriar el ambiente. Spreen ya venía de ese antecedente cercano del baneo de una hora por presunta trampa, algo que, según su propio relato, marcó el tono de lo que vino después. A partir de ahí, su directo tras el evento funcionó como una especie de cierre personal, pero también como un golpe sobre la mesa. Su mensaje fue claro: no solo cuestiona lo que pasó durante la competición, sino también la gestión de quien la organiza y el comportamiento de otros creadores implicados.
Lo que ha convertido este caso en tendencia no es únicamente el hecho de que un streamer hable tras un evento. Es la combinación de varios elementos: acusaciones de acoso fuera del juego, señalamientos directos a otros creadores, reproches al organizador y una respuesta atribuida a ese mismo organizador que intenta poner distancia. Todo ello en el marco de un evento de Minecraft que, sobre el papel, debía girar en torno al juego y la diversión, pero que ha terminado protagonizando un nuevo capítulo de polémica entre streamers.
Por ahora, la historia queda así: Spreen ha hablado, ha señalado a Lonche y SoyPan, ha cuestionado a El Ded y ha dicho que no volverá. El Ded, según la respuesta que circula, niega favoritismos y defiende que solo quería que todos se divirtieran. Y Lonche y SoyPan, de momento, guardan silencio. Un cóctel perfecto para que el tema siga dando vueltas en redes mientras se espera si alguno de los implicados decide dar su versión completa.

